TRATAMIENTO DE LA DIABETES TIPO 2 Y EL SÍNDROME METABÓLICO
La Diabetes Mellitus es una enfermedad de alta incidencia en el mundo y en la sociedad venezolana. Se caracteriza por altos niveles de azúcar en la sangre o Hiperglicemia. Existen dos tipos de Diabetes Mellitus, la diabetes tipo 1, o insulinodependiente, en la cual la persona afectada no produce insulina porque sus células beta pancreáticas fueron destruidas y dejaron de secretar la hormona. La diabetes tipo 2 ocurre porque la insulina no ejerce su efecto a nivel del organismo ya que los receptores en la membrana de las células están desensibilizados o defectuosos ante el efecto de la hormona o también porque no se produce suficiente insulina para mantener la euglicemia.
Principales fármacos utilizados como tratamiento de la DM
Hipoglucemiantes
Biguánidos (Metformina): el primer fármaco utilizado como terapia para la diabetes mellitus tipo 2 por su efecto insulinosensibilizante. Ella actúa interfiriendo en la liberación hepática de la glucosa (Glucogenólisis) asi como incrementando la sensibilidad de los tejidos periféricos a la insulina, es decir, mayor absorción de glucosa en el tejido adiposo y muscular. La Metformina también regula la neoglucogénesis. La metformina es la única de las biguanidas actualmente autorizada para el tratamiento del paciente con diabetes mellitus tipo 2 y está indicada como monoterapia, o bien en esquemas combinados, bien sea con un estimulante de la secreción de insulina o con insulina exógena. La metformina reduce la hiperglucemia porque interfiere la liberación hepática de glucosa e incrementa la sensibilidad de los tejidos periféricos a la acción de la insulina, lo cual se traduce en una mayor captación de glucosa por parte de los adipocitos y el tejido muscular; debido a estas acciones el medicamento es considerado como un antihiperglucemiante. Estudios en cultivos celulares de hepatocitos han demostrado cómo la metformina modula la gluconeogénesis al promover el efecto supresor de la insulina e inhibir la estimulación dependiente del glucagón. En las células musculares, aumenta la captación de glucosa (inducida por insulina), fomenta la síntesis de glucógeno y la oxidación de la glucosa, sin elevar la producción de lactato, de tal manera que no ocasiona acidosis láctica, mientras que en los adipocitos, estimula la lipogénesis, el transporte de glucosa y la oxidación de esta última.
Tiazolidinedionas: actualmente no se conoce con certeza el mecanismo de acción de estos fármacos y sólo existen dos disponibles para su uso, la pioglitazona y la rosiglitazona, existen diversos estudios que indican que activan la expresión de genes que responden a la insulina y de elementos determinantes de la diferenciación y metabolismo del tejido adiposo mediante su unión al receptor P-PAR gamma, lo que ocasiona la reducción sérica de triacilglicéridos, disminuyendo la resistencia a la insulina.
Sulfonilureas: estos medicamentos aumentan la secreción de insulina por parte de la célula beta pancreática de una manera similar a como lo hace la glucosa plasmática. Ellos se unen a receptores específicos en la membrana de las células induciendo el cierre de los canales de potasio sensibles a ATP, por lo que aumenta la concentración intracelular de K+. Este cambio de potencial eléctrico facilita la apertura de canales de calcio Ca++, aumentando la concentración citoplasmática de este ion lo que ocasiona un aumento de secreción de insulina a través de los gránulos maduros.
Inhibidores de Alfa-Glucosidasas: las alfa glucosidasas son disacaridasas intestinales cuya función es hidrolizar los alfa disacáridos (sacarosa, maltosa, isomaltosa) para permitir la absorción de monosacáridos, como la glucosa. Al bloquear de manera reversible dichas enzimas, la acarbosa y el miglitol reducen la glucemia postprandial, por un mecanismo anti-hiperglucemiante. Los sacáridos no absorbidos, con excepción de la lactosa (que es un beta disacárido) arrastran agua, lo que en algunas ocasiones puede ocasionar molestias digestivas.
Hipolipemiantes
Simvastatina/Ezetimibe: las estatinas inhiben la HMG-CoA reductasa hepática, enzima que cataliza la síntesis de colesterol hepático, produciendo una disminución en la concentración de las lipoproteínas, en especial las LDL. Las atorvastatinas, familia de las estatinas, afectan la composición de las LDL, eleven las HDL y disminuyen los niveles de TG, estos efectos son modestamente comparados con la reducción del LDL. Una serie de pruebas realizadas indican que las estatinas reducen el riesgo de eventos cardiovasculares en personas con diabetes. La ezetimiba inhibe la absorción intestinal del colesterol en el tubo digestivo, inhibe la proteína transportadora NPC1L1 que se encuentra en las microvillosidades intestinales. Suele usarse en terapia combinada con estatinas, lo que potencia su efecto. A excepción de pacientes con intolerancia a las estatinas, por efectos secundarios, en cuyo caso estaría indicada la ezetimiba como único fármaco.
Drogas contra el Riesgo Cardiovascular
Ramipril: es un inhibidor de la "Enzima de Conversión de la Angiotensina" (IECA por sus siglas en inglés), este fármaco disminuye la presión glomerular por el efecto hipotensor que cumplen sobre las arterias glomerulares eferentes, la presión arterial sistemática y retarda el engrosamiento de las paredes del glomérulo. Además se ha demostrado que es el más efectivo en disminuir la proteinuria (presencia de proteínas en orina) y la microalbuminuria (presencia de albúmina en orina), por lo tanto tiene un efecto renoprotector importante independientemente de la diabetes que se padezca.
Hidroclorotiazida: es un diurético recomendable para disminuir la presión arterial, pero presenta una serie de desventajas al alterar el metabolismo de macronutrientes y micronutrientes, produciendo hipocalcemia, dislipemia, hipomagnesemia, entre otros.
Aspirina: la aspirina, en dosis bajas, produce una leve prolongación en el tiempo de sangrado, que se duplica si la administración de la aspirina continua durante una semana. El cambio se debe a la inhibición irreversible de la COX de las plaquetas, durante toda su vida (entre 8 y 10 días). Por esta razón es útil en la reducción de la incidencia de infartos en algunos pacientes actuando como antiagregante plaquetario.
TRATAMIENTO DE LA DIABETES TIPO 2 Y EL SÍNDROME METABÓLICO
La Diabetes Mellitus es una enfermedad de alta incidencia en el mundo y en la sociedad venezolana. Se caracteriza por altos niveles de azúcar en la sangre o Hiperglicemia. Existen dos tipos de Diabetes Mellitus, la diabetes tipo 1, o insulinodependiente, en la cual la persona afectada no produce insulina porque sus células beta pancreáticas fueron destruidas y dejaron de secretar la hormona. La diabetes tipo 2 ocurre porque la insulina no ejerce su efecto a nivel del organismo ya que los receptores en la membrana de las células están desensibilizados o defectuosos ante el efecto de la hormona o también porque no se produce suficiente insulina para mantener la euglicemia.
Principales fármacos utilizados como tratamiento de la DM
Hipoglucemiantes
La metformina es la única de las biguanidas actualmente autorizada para el tratamiento del paciente con diabetes mellitus tipo 2 y está indicada como monoterapia, o bien en esquemas combinados, bien sea con un estimulante de la secreción de insulina o con insulina exógena. La metformina reduce la hiperglucemia porque interfiere la liberación hepática de glucosa e incrementa la sensibilidad de los tejidos periféricos a la acción de la insulina, lo cual se traduce en una mayor captación de glucosa por parte de los adipocitos y el tejido muscular; debido a estas acciones el medicamento es considerado como un antihiperglucemiante. Estudios en cultivos celulares de hepatocitos han demostrado cómo la metformina modula la gluconeogénesis al promover el efecto supresor de la insulina e inhibir la estimulación dependiente del glucagón. En las células musculares, aumenta la captación de glucosa (inducida por insulina), fomenta la síntesis de glucógeno y la oxidación de la glucosa, sin elevar la producción de lactato, de tal manera que no ocasiona acidosis láctica, mientras que en los adipocitos, estimula la lipogénesis, el transporte de glucosa y la oxidación de esta última.
Hipolipemiantes
Drogas contra el Riesgo Cardiovascular
Referencias Bibliográficas